Mentalidad Empresarial

Así te hayas caído mil veces, nunca te menosprecies a ti mismo

Así te hayas quedado sin un centavo, así ya nadie crea en ti, nunca te sientas menos, nunca te menosprecies a ti mismo.

De todos los actos, uno de los más tristes es sentir lástima de sí mismo. Porque cuando te menosprecias, cuando te pones por debajo del resto, lo que disminuye es tu autoestima… y sí tu autoestima está en el piso, te expones a que te pisoteen, a que se aprovechen de ti. El éxito empieza con una actitud.

No es lo que te sucede, es lo que haces con lo que sucede.

No es lo que otros dicen…es lo que tú dices.

No es el fracaso… es tú creencia.

Los grandes personajes de la historia, los grandes empresarios, los que han construido éxitos mayores, TODOS sin excepción, han experimentado lo siguiente:

#1 No han perdido tiempo llorando. Han tenido momentos tristes, han tenido momentos de caída y dolor, pero han dado su brazo a torcer. Se ha desmoronado lo que ellos estaban, pero ellos no se han desmoronado. La actitud “avanzar, siempre avanzar”, no es para cualquiera: no es para débiles, es para fuertes. El fuerte es el que avanza incluso en contra de las críticas. El fuerte es el que avanza incluso con el mundo dándole la espalda. Recuérdelo…ES EL FUERTE, no el débil.

#2 No se han enfocado en lo que les falta. Hay una manera de lograr resultados y eso es: enfocándonos en lo que tenemos. Lo que ahora mismo tienes, ESO ES LO QUE CUENTA. Cuenta la salud, no la enfermedad. Cuenta tu capacidad, no el dinero. Cuenta la confianza, no las criticas. Cuenta la experiencia, no las deudas. Enfoca en lo que tienes…gestiona lo que tienes. Lo demás es lo demás.

#3 Si usted busca en el diccionario la definición de persistencia, allí debería decir: “personas éxito.” Si el banco les cierra las puertas, ellos buscan otra opción. Si la embajada les rechazó los papeles, ellos vuelven a presentar los papeles. Si un negocio fracasa, ellos vuelven con otro negocio. ¿Cree que el éxito se logra con el primer intento? Preste atención: “puedes tener éxito de la noche a la mañana, pero no puedes ser una persona de éxito de la mañana.” Porque del mismo modo que una golondrina no hace verano, un éxito no te hace exitoso. Repita esa frase…léala, una vez, dos veces… entiéndala: los ganadores tienen cicatrices, se caen, se levantan, los golpean, luchan… ellos se hacen con el tiempo. Si no eres capaz de resistir un invierno, nunca serás un roble.

Recuerda: ¡si levanta la creencia en sí mismo, levanta sus ingresos!

¡Alto el pensamiento!

Previous post

La clave de la riqueza: Inversión, reinversión y más inversión

Next post

Milagros Inesperados: una poderosa película

Latin Money

Latin Money