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¿Cuál es la diferencia entre Honestidad e Integridad?

Yokoi Kenji, habla precisamente de estos dos conceptos y platica una historia que ejemplifica excelente la diferencia ente honestidad e integridad:

La historia

Estaba un japonés en un hotel y pide una pizza por teléfono y al llegar la pizza la abre y se da cuenta que no hay pizza, que sólo hay como $1800 dólares en efectivo y le comenta a su pareja lo sucedido.

¿Dónde está la pizza?, sólo hay este dinero, hay que regresarla.

Pero, ¿qué dices, estás loco?, está genial, la pizza cuesta $17 dólares ahora tienes $1800 dólares, no la regreses.

Si, la voy a regresar porque yo pedí una pizza.

El japonés decide ir a la tienda junto con su pareja a regresar la caja con el dinero y exigir su pizza.

Y le dice al cajero lo siguiente…

Disculpe, vengo a regresar esta caja y a que me den mi pizza.

Pero señor, usted escuchó el programa de radio de la promoción.

No sé de lo que me está hablando y no me interesa, yo quiero mi pizza.

Señor, usted puede quedarse con el dinero, sólo ocupamos que salga en televisión nacional para que todo mundo vea que aún existen personas honestas como usted.

No me interesa, yo sólo quiero mi pizza.

¿Aunque sea puede decirme su nombre para hacer un reportaje?

No por favor, no quiero que nadie sepa esto.

Pero el mundo debe saber esto señor.

Mire, acérquese un momento.

El cajero se acerca y el japonés le dice:

No quiero que mi esposa se entere que estuve en un hotel pidiendo una pizza.

¿El japonés era honesto?

Si, totalmente honesto, pero no estaba siendo integro.

Y todos de alguna manera venimos a aprender a ser íntegros, en donde nuestros pensamientos estén en perfecta concordancia con nuestros sentimientos y acciones. Si ponemos atención, nos damos cuenta que son 3 elementos, los elementos base para que se sostenga y se den las cosas.

Una silla mínima requiere 3 patas para sostenerse

Existe el Padre, el Hijo y El Espíritu Santo (que son 3)

Jesús resucitó al tercer día

En este plano somos cuerpo, mente y espíritu (3)

El tres los antiguos pobladores lo consideraban un número sagrado y considerado el signo de la perfección y la unidad

También recuerdo cuando era niño contábamos “a la una, a las dos y a laaaass treeeesssss”, para iniciar algo, una carrera, meterme a bañar con agua fría, al soplar las velitas del pastel.

Y para ser íntegros requerimos precisamente de alinear los pensamientos, sentimientos y las acciones, pero todo se origina en el pensamiento, antes que llegue a las acciones.

¿Te das cuenta que para que la integridad se dé son 3 elementos y el 3 es el símbolo de la unidad?

Un pensamiento para que se convierta en carne requiere existir una creencia.

Por eso mismo, lo que creemos es lo que creamos o como diría el Maestro Jesús “Por sus frutos los conoceréis”, ya que los hechos son el resultado de nuestras creencias.

Y te aseguro que ahorita tu mente ya anda dándole vueltas a esto que te comento, y probablemente se asome el sentimiento de culpa (recuerda este es sólo el ego), recordándote en que situaciones no hemos sido íntegros, pero usemos esa información para precisamente integrar y volver a la unidad.

Pero déjame te doy una buena noticia,

“Venimos aquí a aprender a ser íntegros y vivir en unidad”

Al momento que rechace lo que proyecto y creo que no es mi cuento (mi responsabilidad), hago culpables a los demás y muchos creen que es así, más bien, el ego cree que el culpable está allá afuera, pero aquí no se trata de hacer culpables, más bien de tomar responsabilidad, y tomar consciencia que todos, absolutamente todos forman parte de mí, son mi reflejo, porque ellos me muestran lo que no alcanzo a ver de mí mismo. Y es ahí donde me corresponde ver hacia mi interior, darme cuenta y tomar consciencia (o que nos caiga el 20 como decimos por acá), para decidir ver las cosas de otra manera, la congruencia forma parte del reconocimiento de nuestra impecabilidad.

Sólo pongamos en práctica la regla de oro “haz a los demás todo lo quieres que te hagan a ti”.

Y no sólo de tus acciones, también de tus pensamientos, que es ahí donde está la raíz.

Artículo escrito por Yokoi Kenji

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