Consejos y Frases

Cuando te comparas, te insultas a ti mismo

Mantente enfocado, mantente conectado a tus objetivos. El error de muchos es compararse…

Cuando te comparas y sientes que los demás ya tienen algo que tú todavía no has conseguido, allí empiezas a crear sentimientos adversos. Sientes que algo te falta, te sientes en desventaja, sientes que “te estás quedando”. Sabes, uno de los principales ingredientes del éxito es una buena base emocional y claridad mental. Así que deja que los demás vivan sus vidas, tú encárgate de la tuya. Tienes lo que tienes y estás donde estás, por tus decisiones. Es tu vida, tu ritmo, tu proceso. Si vas a mirar a los demás, ha de ser solo para inspirarte, nunca para compararte.

No es que mi promoción ya tiene su camioneta.

Es que mi amigo es menor y ya tiene su casa…

Es que yo tengo dos divorcios y mi amigo una familia feliz…

Es que fulanito ya hizo un millón…

Es que menganito vive viajando y yo no salgo ni a la esquina…

Comparaciones de pobreza. Supera eso y enfócate en tus objetivos…haz como los caballos de carrera: ponte anteojeras y solo mira tú meta, tu sueño, tu camino… y si te vas a comparar compárate con la persona que fuiste ayer. Lo demás, es ejercicio inútil.

#2 No te desesperes:

La gente quiere todo en un abrir y cerrar de ojos. Llevas tres meses en tu negocio y como todavía no ves ganancias, quieres tirar la toalla. Luego viene alguien y te dice: “¿Por qué mejor no te metes a este otro negocio? Mira que Pepito empezó hace dos meses y ya está ganando tanto…” Son distractores que, si te cogen mal parado, te tumban. La mente es así, la mente te juega malas pasadas. Tú no has empezado por plata, tú estás construyendo un sueño, estás por tu libertad… así que sigue avanzando, sigue construyendo. Porque el que viene por dinero, se va por dinero… tu eres empresario, no empleado. El empresario ve sus ganancias cuando ha construido, el empleado ve sus ganancias a la quincena, a fin de mes. Por eso la pregunta es: ¿Estás dispuesto a pasar por ese proceso?

La desesperación trae necesidad, angustia, perturbación mental… la desesperación no es amiga de la riqueza.

Enfócate, serénate… tu a lo tuyo: estás en la edad, estás en el momento; así que, sin compararse, sin desesperarse…

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