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Deshazte de personas tóxicas y situaciones que te restan energía, ¡libérate!

10 Ladrones de energía con los que convives a diario.

Hay un viejo mito de que las ranas derribarán a otras ranas que intentan escapar de una olla de agua hirviendo. Esa es probablemente la materia del folklore, pero la dinámica es real: en la vida de todos, siempre habrá personas que resistirán, amenazarán y sabotearán la posibilidad de superación personal. Estos son algunos de los signos de una persona tóxica.

Este grupo general de personas, a quienes podemos llamar “tóxicos” de manera segura, puede resentirse por su progreso por varias razones. Quizás piensen que ya no estarás en su vida si mejoras demasiado. Tal vez sienten que su mejora expone sus propias deficiencias. O tal vez solo están amenazados por la idea del cambio.

Las causas son menos importantes que los efectos, que pueden tomar la forma de ira, resentimiento, frustración, manipulación o crueldad (o una combinación debilitante de los mismos). En cualquier momento dado, es posible que se encuentre con amigos, familiares o colegas tóxicos que, consciente o inconscientemente, están saboteando su felicidad y su crecimiento. Identificar a estos individuos y comprender cómo manejarlos es absolutamente crucial para su bienestar, éxito y felicidad.

Estos son algunos de esos “apropiadores de energía” que debes aprender a reconocer para alejar de tu vida y poder desarrollarte libremente.

#1. Aprende a aceptar:

Este consejo está muy ligado con el perdón, porque, aunque las situaciones que debemos aceptar parezcan complejas, en realidad no tienen muchos misterios y simplemente se trata de darle el lugar que tienen hechos que no podemos modificar.

Intentar cambiar lo que no podemos cambiar implica un desgaste de energía que podemos utilizar en cosas positivas que nos generen satisfacción y alegría.

#2. Cuida tu salud:

No dejes pasar el tiempo y visita al odontólogo, el oculista y tu médico de cabecera.

Mantener bajo control tu organismo te brindará una sensación de seguridad que liberará tu mente de esa preocupación y te dará las energías necesarias para nuevos emprendimientos.

#3. Relegar lo que amamos hacer:

Todos tenemos obligaciones y sabemos que en la vida a menudo existen obligaciones que no podemos evitar, pero tener que vivir permanentemente atado a situaciones o tareas que no queremos hacer, nos irá desgastando emocionalmente hasta convertirnos en seres depresivos e incluso afectará nuestra salud.

¡Dedícate a cosas que te hagan feliz!

#4. Mantener el orden:

Un ambiente desordenado equivale a una vida desordenada.

Esto poco a poco te hará sentir frustrado y en un estado de estrés permanente.

Ordena tu lugar de trabajo, la habitación en la que pasas tanto tiempo e incluso deshazte de cosas que ya no usas.

Acumular desgasta y ata.

#5. Aprende a perdonar:

Es importante no confundir el perdón con el fracaso.

Muchas personas creen que si perdonan están perdiendo una batalla cuando en realidad están ganando en tranquilidad y salud.

No te ates a personas o situaciones del pasado que no pueden volver de ese lugar.

“Lo pasado, pisado” puede sonar muy trivial, pero sigue siendo un antídoto contra el desgaste psicológico y emocional que supone vivir atormentado por algo que ya no podemos cambiar.

¡Suéltalo y déjalo ir!

#6. Provocadores tóxicos:

La gente tóxica está en cualquier parte.

La encontramos en el ámbito laboral, en la familia, e incluso en los amigos y se trata de personas que con su negatividad nos arrastran a un terreno insalubre en el que definitivamente no debemos caer.

Procura alejarte de estos individuos que llevan su pesimismo a cuestas sin entrar en conflicto para no cargarte con sus propias frustraciones.

#7. Entorno quejoso:

Ese compañero de trabajo que se queja del jefe, o ese vecino de enfrente que no deja de hablar mal del de al lado, no son positivos para tu vida.

Aléjate de esas personas que te quitan energía e influyen de manera negativa restándote optimismo.

#8. Estancamiento:

No te dejes estar.

No hay nada tan negativo como el dejar que las cosas simplemente fluyan sin intentar nada nuevo que le de otros aires a tu vida y te impulse a vivir cosas mejores.

¡Enfrenta el siguiente paso!

#9. Tener deudas pendientes:

Tener deudas no siempre tiene que ver con una cuestión financiera.

También podemos tener cosas pendientes que debemos hacer o decir y que nos insumen tiempo y energía mientras pensamos en cómo definirlas.

Intenta no atrasarte en el cumplimiento de tus obligaciones y de esta manera descartar una preocupación de tu vida.

#10. Anhelos postergados:

Estos deseos en los que siempre estamos pensando nos restan energía y no nos dejan avanzar.

No te detengas en la idea constante de algo que no puedes concretar.

Proyecta la manera y cumple con tus objetivos sin dilación para que los deseos postergados no te resten energía ni te frustren.

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