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Jim Rohn: Cómo iniciar una nueva disciplina

Un poderoso consejo de Jim Rohn. 

Todo el mundo tiene una lista mental de “debería tener”: 

  • Debería haberle escrito a mi madre este fin de semana. 
  • Debería haberle dicho cuánto me importa mucho antes de ahora.  
  • Debería haber llamado a ese acreedor y haberle dicho la verdad el mes pasado.  
  • Debería haber comenzado a entrenar hace años. 

Cualquier día que escojamos podemos ir a trabajar en lo básico, en cualquiera de una serie de pequeñas actividades que iniciarán el proceso de autodisciplina. La alegría que viene de este pequeño logro comenzará el proceso milagroso. 

La inspiración temprana que proviene de la práctica de disciplinas nuevas y simples iniciará un proceso llamado “autoestima creciente”. No importa cuán pequeña o insignificante sea la actividad, ya que está dentro de esas disciplinas oscuras pero importantes que las grandes oportunidades existen. 

Este tipo de progreso simple construirá una escalera que saldrá del abismo del fracaso y la negligencia que una vez fue nuestra morada. Con cada nueva disciplina, habremos construido un nuevo peldaño que nos permitirá salir de la oscuridad, donde los fracasos, los que se quejan y los confundidos y mal orientados se reúnen para compartir sus tristes historias de cuán injusta es la vida. 

Construir la escalera es fácil de hacer. 

Las disciplinas más pequeñas, practicadas todos los días, inician un proceso increíble que puede cambiar nuestras vidas para siempre. 

Hasta que no hayamos aprendido a cuidar las pequeñas oportunidades que nos brinda la vida, nunca dominaremos las disciplinas para volvernos felices y prósperos. Los principales logros en la vida comienzan con el dominio de las pequeñas disciplinas. Los “músculos” mentales, emocionales y filosóficos necesarios para escribir una carta, limpiar el garaje o pagar nuestras facturas a tiempo son los mismos “músculos” involucrados en dirigir una empresa o administrar un departamento. Como un sabio profeta ha escrito: ”No te canses de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharás si no te desmayas”. 

No podemos gobernar la ciudad hasta que podamos gobernar nuestro espíritu. No podemos gobernar a la nación hasta que podamos gobernarnos a nosotros mismos. No podemos diseñar nuestro futuro hasta que hayamos rediseñado nuestros hábitos. No podemos aumentar nuestras recompensas hasta que aumentemos nuestro nivel de actividad inteligente. 

El lugar para comenzar es dentro de nosotros a través del desarrollo de nuevas disciplinas. Ahí es donde realmente comienza el éxito, convirtiéndose en el maestro de los pequeños detalles de nuestras vidas. Todas las grandes recompensas en la vida están disponibles para cada uno de nosotros, si nos disciplinamos para recorrer esas primeras etapas de crecimiento sin descuidar ninguna de las disciplinas. 

No debemos permitir que ninguna actividad pequeña nos robe nuestra futura salud, riqueza, amistad y estilo de vida. No podemos permitir que ningún error de juicio nos engañe haciéndonos creer que “dejar que la pequeña cosa resbale” no haría una gran diferencia. No podemos decirnos a nosotros mismos: “Esta es solo el área en la que me estoy decepcionando de mi autodisciplina”. Es esta “única área” la que iniciará el proceso de erosión en todas nuestras otras disciplinas. 

Uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos es la actividad disciplinada. Debemos disciplinarnos para mantener una actitud adecuada, ya que estamos rodeados de fuentes que pueden erosionar rápidamente la actitud que tanto nos hemos esforzado por desarrollar. Y debemos disciplinarnos para convertir los sueños en planes, y los planes en metas, y las metas en esas pequeñas actividades diarias que nos llevarán, paso a paso, hacia un futuro mejor. 

Finalmente, debemos usar el poder de nuestra imaginación. Debemos ponderar todo lo que sea posible. Debemos recordarnos que para hacer lo posible debemos a veces desafiarnos con lo imposible. Como un antiguo guerrero escribió una vez: “Es mejor apuntar la lanza a la luna y golpear al águila, que apuntar al águila y golpear solo una roca”. 

La planificación, la imaginación y la actividad intensa son fuerzas asombrosas que tienen el poder de cambiar drásticamente la calidad de nuestras vidas. 

La actividad es una parte importante del rompecabezas de la vida. Es el poder que da sustancia y significado a nuestra filosofía y nuestra actitud. La actividad inteligente, planificada, intensa y consistente crea nueva energía y nos mantiene avanzando hacia el futuro emocionante que nuestros pensamientos y deseos ya han diseñado para nosotros. 

Gracias a SUCCESS 

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