Historias y Reflexiones

La poderosa historia de la viuda y el aceite

Hay una historia muy buena. Es la historia de una mujer que aparentemente no tenía nada, más que deudas. Su esposo falleció y entonces los acreedores venían a cobrarle; incluso, la amenazaban diciéndole que, si no pagaba, se llevarían a sus hijos como siervos.

La mujer, desesperada, fue con Eliseo y le contó su problema. Eliseo era un profeta conocido por hacer milagros. Aquí es donde viene lo interesante: la mujer expone su situación y Eliseo no le dice: «tranquila, te haré un préstamo.» Eliseo, el gran profeta, no le ofreció ayuda económica: le ofreció algo más valioso.

Lo que hace Eliseo es preguntar: ¿Qué hay en tu casa?

Y ella dijo: «ninguna cosa tengo en casa, sino una vasija de aceite.»

Y entonces Eliseo le da instrucción para que la mujer venda ese aceite, pague sus deudas y empiece a prosperar.  Señores, los ricos no regalan dinero, los ricos enseñan a ganar dinero.  ¿Cuántas veces hemos visto el caso de personas que, para salir de sus deudas, se hacen de más deudas? Eso solo refleja ignorancia financiera. Se precisa hacer como Eliseo: orientar a las personas para que se den cuenta de lo que tienen y le saquen provecho.

Recordamos esta historia porque una de las expresiones más frecuentes en el repertorio popular es: «no tengo plata.» Luego le siguen «no me alcanza”, “no puedo.» Acto seguido viene la opción de endeudarse.

Señores, «no tengo plata» no es una situación financiera, es un estado mental. Usted tiene algo que otros no tienen. Puede ser un talento, una habilidad, un conocimiento particular, información, experiencia, o algún producto físico. No sé qué tiene, pero tiene algo y allí está su riqueza.

No lo pierda de vista. No se desenfoque. Quizá le falte el mercado, pero de que tiene algo, lo tiene. Póngase en modo CREATIVIDAD. Busque mercado. Póngase a crear clientes. Eso que usted ningunea, eso puede ser el inicio de su imperio. Así que, desde ahora, empiece a darse cuenta de esto: «USTED TIENE QUE JUGAR CON LAS CARTAS QUE TIENE.»

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Juan Carlos Atoche

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