Mentalidad Empresarial

Las lecciones del mexicano que gana más de un millón de dólares por hora

Según información que llega desde los círculos de la alta economía, en México hay un empresario que gana algo más de un millón de dólares por hora. Su nombre es Carlos Slim y es uno de los hombres más ricos del mundo.

A veces en Latinoamérica nos quedamos en la crítica, en la queja, en el reclamo. Somos rápidos para juzgar y señalar. De Slim han dicho muchas cosas:

“Tiene plata porque es testaferro de Salinas.”

“Es explotador”

“Maldito capitalista”

Y así, calificativo tras calificativo, dejamos pasar la oportunidad para observar y aprender algo de este señor. Porque eso es lo que hace la persona inteligente: observar no para juzgar, sino para comprender y aprender. Los de mente abierta aprenden, sacan lecciones, crecen… los demás se quedan en el papel de jueces y fiscales. Las propias escrituras lo dicen en Tesalonicenses:

“Examinadlo todo; retened lo bueno.”

Foto: Wikimedia Commons

Así que aquí le van algunas lecciones de la mentalidad de Carlos Slim:

#1 Austeridad:

el tipo vive en la misma casa, no tiene yates ni mansiones en otros países. Usa sacos que compra en sus propias tiendas. No tiene chófer, él mismo maneja su auto desde hace años. Él dice que eso es austeridad: usar tu dinero sin excesos, sin lujos, ni extravagancias. Cuando te va bien, seguir viviendo normal… vivir holgados, cómodos, pero sin excesos, sin derroches.

#2 Trabajo:

Slim dice que “para la persona que sabe trabajar todos los tiempos son buenos.” No es la crisis, ni el gobierno, ni el país, sino tu capacidad, tu creatividad, tu voluntad, lo que te hace progresar. A propósito de esto, los libaneses, de donde son los ancestros de Slim, tienen una frase que dice: “el que es perro se queda perro así haya crecido con leones.” Esto aplica aquí: el que es pobre, es pobre así lo pongas en el país más rico del mundo. No se trata de dónde estás, ni de qué es lo que ocurre, sino de quién tu eres. Porque, recuerde, el que es gallo canta en cualquier gallinero. El que sabe ganar dinero, lo gana… los demás se quejan, reclaman, patalean, tienen excusas, etc.

#3 Ayudar a los pobres:

Slim dice que la mejor manera de ayudar a los pobres es con educación y con empleo. Dando trabajo, no limosnas. Así que el mayor acto de responsabilidad de los ricos, según Slim, no es “acumular dinero”, ni llenarse de posesiones, sino usar su riqueza para crear más riqueza porque en ese proceso, se generan oportunidades de mejora para los demás: trabajo, innovación, progreso. Por eso, para Slim hacer empresa es reinvertir.

#4 Solo eres administrador

Según Slim, nosotros solo somos administradores de lo que tenemos. Cuando mueres no te llevas nada. Solo estás aquí administrando lo que se te dio…y si eres buen administrador, harás crecer lo que tienes. Dios te dará más. Eso precisa juicio, inteligencia.

En un mundo de promesas fantasiosas, en el que muchos buscan ganar sin hacer nada, el ejemplo de Slim es valioso. Él dice:

“Cuando vives para la opinión de los demás, estás muerto. El éxito no es lo que la gente dice, sino lo que tu sientes…es un estado interior. No hay que hacer las cosas pensando en aparentar, sino en realmente crecer y ser felices.”

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