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Los 6 secretos del autocontrol

¿Qué es el autocontrol y por qué es tan difícil confiar? Aquí la nota.

El autocontrol es tan fugaz para la mayoría que cuando Martin Seligman y sus colegas de la Universidad de Pensilvania encuestaron a dos millones de personas y les pidió clasificar sus puntos fuertes en 24 habilidades diferentes, el autocontrol terminó en el último lugar. El autocontrol es una habilidad que todos poseemos; sin embargo, tendemos a darnos poco crédito por ello.

El autocontrol es un esfuerzo que está destinado a ayudar a lograr un objetivo. Cuando se trata de autocontrol, es tan fácil concentrarse en nuestros fracasos que nuestros éxitos tienden a palidecer en comparación. ¿Y por qué no deberían?  No controlarse es solo eso: un fracaso. Si intentas evitar meterte en esa bolsa de papas fritas después de la cena porque quieres perder unas pocas libras y tienes éxito los lunes y martes por la noche solo para sucumbir a la tentación del miércoles al comer cuatro porciones de calorías vacías, tu fracaso supera tu éxito. Has avanzado dos pasos y cuatro pasos atrás.

Algunas son obvias, otras son contradictorias, pero todos te ayudarán a eliminar esos molestos errores y garantizarán que tus esfuerzos por aumentar tu fuerza de voluntad sean lo suficientemente exitosos como para mantenerte encaminado en la dirección correcta para lograr tus objetivos. Con esta dicotomía de éxito / fracaso en mente, te doy seis estrategias para el autocontrol que provienen directamente de una nueva investigación realizada en la Universidad Estatal de Florida.

#1. Autocontrol mediante el Ejercicio

Al hacer que tu cuerpo se mueva durante tan solo 10 minutos, se libera GABA, un neurotransmisor que hace que tu cerebro se sienta relajado y te mantiene en control de tus impulsos. Si tienes problemas para resistir el impulso de acercarte a la oficina de al lado y dejar que alguien te tenga, sigue caminando. Deberías tener el impulso bajo control cuando regreses.

#2. Autocontrol, Monta la ola

El deseo tiene una fuerte tendencia al flujo y reflujo como la marea. Cuando el impulso que necesitas controlar es fuerte, esperar esta ola de deseo suele ser suficiente para mantenerte en control. La regla general aquí es esperar al menos 10 minutos antes de sucumbir a la tentación. A menudo encontrarás que la gran ola de deseo ahora es poco más que una onda sobre la que tienes el poder de pasar.

#3. Autocontrol, de la comida

Archiva este en la categoría contra intuitiva, especialmente si tienes problemas para controlar tu alimentación. Tu cerebro se quema fuertemente en tus reservas de glucosa cuando intentas ejercer el autocontrol. Si tu nivel de azúcar en sangre es bajo, es mucho más probable que sucumbas a impulsos destructivos. Los alimentos azucarados aumentan rápidamente tus niveles de azúcar y te dejan agotado y vulnerable poco después. Comer algo que proporciona una quema lenta para tu cuerpo, como el arroz integral o la carne, te dará una ventana más larga de autocontrol. Por lo tanto, si tienes problemas para mantenerte fuera de la caja de dulces de la compañía cuando tienes hambre, asegúrate de comer algo diferente si quieres tener la oportunidad de luchar.

#4. Autocontrol de dormir

Cuando estás cansado, la capacidad de las células cerebrales para absorber glucosa disminuye mucho. La capacidad de tu cerebro para controlar los impulsos es nula sin glucosa. Lo que es peor, si no duermes lo suficiente, es más probable que anheles bocadillos azucarados para compensar los bajos niveles de glucosa. Por lo tanto, si intentas ejercer autocontrol sobre tu alimentación, dormir bien todas las noches es una de las mejores maniobras que puedes realizar.

#5. Autocontrol de perdonarte a ti mismo

Un círculo vicioso de no poder controlarse seguido de un intenso odio a sí mismo y disgusto es común en los intentos de autocontrol. Estas emociones generalmente conducen a exceso de complacencia en el comportamiento ofensivo. Cuando te equivocas, es fundamental que te perdones y sigas adelante. No ignores cómo te hace sentir el error; simplemente no te revuelques en ello. En cambio, cambia tu atención a lo que vas a hacer para mejorar en el futuro.

#6. Autocontrol de la meditación

La meditación realmente entrena a tu cerebro para convertirse en una máquina de autocontrol. Incluso las técnicas simples como la atención plena, que implica tomar tan solo cinco minutos al día para enfocarse en nada más que tu respiración y tus sentidos, mejora tu autoconciencia y la capacidad de tu cerebro para resistir los impulsos destructivos. Los monjes budistas parecen tranquilos y en control por una razón.

Finalmente

Lo importante que debes recordar es que debes darles a estas estrategias la oportunidad de trabajar. Esto significa reconocer los momentos en los que estás luchando con el autocontrol y, en lugar de ceder al impulso, echa un vistazo a los Seis Secretos y dales una oportunidad antes de rendirte.

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