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Los ricos se enfocan en el valor del tiempo, los pobres en el dinero

Una tarde caminando por las calles de New York, Rockefeller conversaba con un amigo muy cercano, mientras caminaban, se encontraron un billete de 100 dólares tirados en el suelo…

El amigo se da cuenta de que Rockefeller vio el billete pero pasa sin importarle, y le pregunta:

– “Oye, ¿no viste el billete?’’.

Rockefeller le responde:

– “Claro, lo vi antes de que tú lo vieras’’. ‘’ ¿Y por qué no lo recoges?’’, le pregunta el amigo.

Rockefeller le responde:

– ‘’Unos segundos de mi vida cuestan mucho más que un billete de 100 dólares’’.

Su amigo se ríe y le dice:

– “Rockefeller no seas ridículo, puedes decirle a uno de tus guardaespaldas que lo recoja’’.

Rockefeller sonríe y le responde:

– ‘’El tiempo que me toma voltear para señalar el billete y explicarle a mi guardaespaldas que lo recoja vale 10 veces más que ese billete’’.

El amigo le dijo:

– “Entonces yo iré a recoger el billete’’.

Rockefeller lo miro fijamente y de manera seria le dijo:

– “No vayas, me harás perder tiempo esperándote hasta que lo recojas’’.

Su amigo lo tomó de mala manera. Entonces Rockefeller le agarra el hombro y le dijo:

– “Es que tú no estás entendiendo el valor del tiempo, si lo entendieras, dejarías de ver esos negocitos que manejas y esta pequeñez (sacando 100 dólares de su bolsillo), yo puedo perder miles de dólares y recuperarlos 100 veces más con mi tiempo, pero si pierdo mi tiempo por 100 dólares, no podría recuperarlo ni con toda mi fortuna’’.

La moraleja es simple pero potente, los ricos se enfocan en el tiempo, los pobres en cambio en el dinero.

Puedes perder 100 dólares, pero no puedes recuperar un segundo de tu vida, cuando aprendas cual es el verdadero valor del tiempo estarás empezando a tener una mentalidad millonaria.

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