Mentalidad Empresarial

Para salir de la pobreza hay que salir de la ignorancia

Si quieres duplicar tus ingresos, triplica tu ritmo de aprendizaje.

Ignorancia significa tinieblas. Significa oscuridad. Significa falta de conocimiento, falta de información. Felizmente la ignorancia se supera.

El problema es cuando ni siquiera sabes que eres ignorante. Es como estar en el más bajo nivel de consciencia: “no sabes, que no sabes.”

Muchas personas viven sus vidas de forma monótona, como animalitos de rutina: se levantan, desayunan, van al trabajo que detestan, regresan a casa soportando un tráfico infernal, comen, duermen, descansan el fin de semana y el fin de mes reciben un pago que los hace llorar porque no les alcanza. Y ellos creen que eso es normal. Ellos creen que si hubiesen estudiado una mejor carrera profesional, o que si hubiesen nacido en otro país, en otra familia, con otro gobierno, quizá su vida sea mejor. Algunos dicen: “es el destino.” “No tuve suerte.” Ellos ignoran los principios del éxito. Ignoran que la principal barrera que los detiene está en su cabeza: es su programación.

Los seres humanos nacemos ricos. Y nacemos en un mundo abundante. El problema es que nos programan para la pobreza. Te hacen creer que si en la escuela obtienes malas notas, eres bruto. Te dicen que tienes que encontrar un trabajo y que debes cuidarlo. Te dicen que ser ambicioso es malo. Te dicen que todo trabajo es digno, pero no te dicen que hay trabajos que no son rentables. No te dicen que hay trabajos que solo te van a dar para comer, pero no para vivir. Nuestra cultura es así: es castradora. Tus amigos e incluso tu familia, te dicen que seas realista. Al final del día todo eso pesa y lo terminas creyendo. Luego te justificas diciendo: “es que yo no estudié”, “es que no tengo suerte”, “es que el gobierno no me apoyó”, “es que ya tengo hijos.” Si te das cuenta, son justificaciones.

El único requisito para superar las limitaciones económicas es poseer un fuerte deseo. Y eso implica tener un sueño. El pasaporte es tener un sueño, no un trabajo.  Es tener hambre de éxito, no dinero. Es tener visión, no conocimiento. El conocimiento se consigue. Se compra, se renta. Lo importante es lo que pasa en tu mente: ¿crees que puedes? ¿Tienes un sueño?

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