Mentalidad Empresarial

Por qué algunos ganan poco y otros ganan mucho ¿Si ambos se dedican a lo mismo?

Si quiere incrementar sus ingresos, aquí una lección sin precedentes.

Dice que una vez dos señores jugaban en un casino. Estaban en la misma mesa, tenían más o menos la misma cantidad de dinero y ambos conocían las reglas del juego. A pesar de eso, en el resultado final, a uno de ellos le fue mil veces mejor. La mujer apostó 3 mil dólares… Perdía y ganaba, pero al final de la noche, sumas van y sumas vienen, ella ganó 75 mil dólares. La otra persona solo se llevó 300 dólares. ¿Cuál es la diferencia? ¿Por qué ganaron distinto si estaban en la misma mesa, ambos tenían más o menos la misma cantidad de dinero para apostar y ambos conocían las reglas del juego? La razón es muy sencilla: la mujer tuvo alta expectativa y jugó para ganar. Ella jugó para dominar el juego. El tipo que ganó 300 USD jugó cuidándose de no perder. Jugó de forma pasiva, con miedo, esperando el azar o un golpe de suerte. Su enfoque no estaba en ganar, sino en no perder.

Dice en el libro Los Secretos de la Mente Millonaria que la diferencia entre pobres y ricos es, exactamente, que los ricos cuando se proyectan se proyectan en grande. Juegan en grande.

Tenemos que tener el mismo enfoque para nuestros negocios.  Todos estamos en el mismo juego… Lo único que hace la diferencia entre nosotros es la creencia sobre nosotros mismos y sobre el negocio. Tu expectativa define el esfuerzo de tu mente. Si quieres pegarles a números grandes debes tener expectativa en números grandes y luego hacer que ocurra. Si va a ocurrir es porque yo hago que ocurra. La mente recibirá la orden y se pondrá a trabajar. No sé si usted recuerda ese poema que cita Napoleón Hill en uno de sus libros. Ese poema dice: “Le pedí a la vida un penique, y la vida me dio un penique”. “…Tarde me di cuenta que la vida me da lo que yo le pido”.

Esa es mi invitación: juega en grande, juega a ganar, a dominar el juego, a obtener un resultado por encima de la media.

Foto Izquierda: sharpshutter

Foto derecha: Dean Drobot

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