Mentalidad Empresarial

¿Qué dice la Biblia acerca de la riqueza? ¡Atención empresarios!

Esto es muy interesante. Quiero decirle que el principio de la riqueza ES LA GESTIÓN. Tu riqueza no es lo que hay en tus bolsillos, ni en tu cuenta bancaria. Tu riqueza es TU CAPACIDAD PARA CREAR. A eso se le llama gestión. 

Gestión es hacer más con menos.

Gestión es hacer un uso eficiente de los recursos.

Entonces se te dará de acuerdo a tu capacidad de gestión.

Preste atención:

La Biblia, el libro de libros, empieza diciéndonos que Dios creó los cielos y la tierra. Creó el día y la noche. Las plantas y los animales. Dios creó todo. Todo es de él. Una vez que creó todo, crea al hombre y lo convierte en administrador de su creación.

“Y los bendijo Dios y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.” Ver Génesis 1:28.

Es decir, nos dejó la administración, la dirección de su creación. Nos delegó una responsabilidad, nos dio una misión.

Lo que nosotros tenemos no es de nosotros…es de Dios. Nosotros solo somos administradores. Si usted entiende eso, usted tiene sabiduría. Esto está en el libro de Hageo 2: 8-10. Allí el padre dice: “Mía es la plata, y mío es el oro…”

Una vez que entiendes que todo es propiedad de Dios, te das cuenta que Dios premia a sus mejores administradores. Es la lógica del Padre. Es una lógica empresarial.
¿Tú crees que Dios le daría la administración de sus mejores bienes a sus hijos más flojos y desordenados o a los más preparados, a los más competentes? Dios no es tonto. No intentemos engañarlo, eso es imposible. Lo mismo harías tú. Imagina que tienes un conglomerado de empresas. Imagina que tienes varias propiedades. ¿A quién pones al frente de esos negocios? ¿A caso no eliges a tus hijos más preparados? Esto no tiene que ver con los sentimientos… amas a todos tus hijos, pero al frente de los negocios pones a los más competentes.

Dios solo nos da aquello que podemos manejar. Y si por accidente la vida te premia con algo para lo que no estás preparado, la misma vida se encarga de quitártelo. ¿vio a personas que reciben una herencia, pero no saben manejarla y la terminan perdiendo? La pierden porque son malos gestores.

Si quieres que la vida te premie, que Dios te ponga en mejores posiciones, entonces mejora tu capacidad de Gestión.

Aquí algunos ejemplos:

Tú dices: “Dios, dame una casa más bonita, más grande. Dame una casa de rico.” Y Dios te responde: “¿Cómo te voy a dar una casa más bonita y más grande si con las justas limpias tu habitación?” ¿Cómo te voy a dar una mansión si la casa en la que ahora vives la tienes sucia y desordenada?

Tú dices: “Dios, quiero más clientes, ayúdame.” Y Dios te responde: ¿Cómo te voy a dar más clientes si con los pocos clientes que tienes vives renegando, te quejas y encima les quieres engañar vendiéndoles gato por libre?

Esto incluso está en la parábola de los talentos. Allí Jesús, el revolucionario más joven de todos los tiempos, dice: “el reino de los cielos ES COMO un señor que yéndose lejos llamó a sus tres empleados y les dejó sus bienes. A cada uno le dio según su capacidad.” El hombre se fue y luego regresó para arreglar las cuentas con ellos. Usted ya conoce la historia… no necesita más explicación. Solo observe que se premia al mejor siervo: “sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor…”

Una señora me dijo: “eso es falso”, porque entonces Dios no ama a todos. Dios solo ama a los que son productivos. Sería un Dios interesado. Esa señora tiene un error de juicio. Dios, como cualquier padre, ama a todos sus hijos. A los flojos y a los más trabajadores. A todos los ama por igual. Y precisamente porque los ama, es que le quita al incompetente para darle al competente. ¿Por qué? Porque así protege a ese hijo incompetente, así lo protege de su propia ignorancia. Si le das dinero a alguien que no está preparado, no solo puede hacerles daño a otros, sino que puede hacerse daño a sí mismo. Imagina a un padre que a sus dos hijos les deja fruta. Uno de ellos dice “me comeré una parte, plantaré las semillas y así tendré más frutas, y mis árboles darán sombra y mi futuro será abundante.” El otro solo piensa en el corto plazo. Encima es de mentalidad débil. Entonces dice: “Tengo hambre. Me voy a comer todo.” Y entonces se come todo, incluso la semilla. Es decir, se queda sin fruta, sin semilla y en el futuro no tendrá nada. Eventualmente, ¿quién podría ayudar este hijo que no supo gestionar lo que tuvo? ¿No es acaso su hermano que sí supo trabajar?

El incompetente terminará en manos del competente…por eso es que hay que ayudar al que sí sabe trabajar, al que sí sabe gestionar, al que sí sabe convertir la semilla en más semilla… todo es un acto de amor.

Conviértete en mejor gestor. Quieres un millón de dólares, el universo te dice: “okey, te pondré a prueba para ver si puedes con un millón. Allí te envío mil dólares para empezar. Demuéstrame que tienes juicio.”

La clave es la capacidad para gestionar. Capacidad para crear. Aprenda a hacer más con lo que ahora tiene. Y conforme usted va demostrando que es bueno, que es competente, entonces le irá siendo añadido más y más…

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