Saltar al contenido

¿Qué hacer cuando prestas dinero a tus amigos o familiares y no te lo devuelven?

“Cuentas claras, amistades duraderas”, dice una vieja cita. Otra cita dice: “Presta dinero a tus enemigos, y se volverán tus amigos. Presta dinero a tus amigos, y se volverán tus enemigos.”

Señores, el tema del dinero es muy delicado. Requiere mucho tino y perspicacia. Sucede que muchas veces algunas amistades o familiares, valiéndose de la confianza y el vínculo que tenemos con ellos, recurren a nosotros en busca de un préstamo.

“Préstame que necesito para el colegio de mis hijos”

“Préstame por unos días, la otra semana que me paguen te devuelvo.”

“Por favor, apóyame unos días, ni bien me paguen yo te devuelvo.”

Y así, los argumentos van y vienen, sin embargo, la realidad muestra que muchas veces esos préstamos suelen convertirse en un verdadero dolor de cabeza. ¿Qué hacer cuándo le prestaste dinero a un conocido y no te lo devuelven? ¿Cómo proceder? ¿Qué alternativas tenemos?

De plano, tenga en cuenta lo siguiente:

Ordene sus finanzas y determine si está en condiciones de apoyar a otros. Parece duro e incluso suena frío, pero las finanzas deben ser manejadas con razones y no con emociones. ¿Cómo quieres ayudar a otros si todavía no te has ayudado a ti mismo? Si tu economía aun no te permite conceder préstamos, decide no hacerlo. No expongas tus recursos. Es decir, la decisión de dar o no dar préstamos la debes tomar antes de que se te acerquen a solicitártelo: puedes incluso determinar a quiénes podrías concederles ese apoyo, y hasta cuánto podrías otorgar.

Muchas personas de negocios han señalado que cuando otorgas un préstamo a algún familiar, lo mejor es olvidarse de ese dinero. Ellos conceden el préstamo, pero se olvidan de él: lo ven como si hubiesen hecho una ayuda o un pequeño acto de solidaridad. Pero esa la idea: dan el préstamo porque pueden hacerlo, porque si no se los devuelven eso no les afecta. Por eso se manejan en ese nivel: para ellos un préstamo es un dinero que regalan.

Si usted ya concedió un préstamo y ahora quiere recuperar ese dinero porque le está afectando, entonces lo que debe hacer es aprender a cobrar.

Tenga en cuenta lo siguiente:

  1. Al cobrar, ponga la amistad por encima de todo. Naturalmente, esto lo debe hacer con personas que a usted le interese mantener en su entorno. Recuerde que el dinero es una buena forma de conocer a las personas. Si usted ve que la persona no tiene actitud ni da señales de pagar, entonces esa persona no merece ser su amigo. Meterse con dinero ajeno es una falta de respeto. Y si es un familiar el que no solo no da señales de querer pagar, sino que se molesta, entonces tome una decisión: recuperar su dinero u olvidarse de él, y con esa persona debe aplicar lo que dice la canción: “contigo en la distancia.”
  2. Nunca use la violencia para cobrar. La violencia trae más violencia. Lo que sí debe hacer es plantear el asunto con claridad.  Si su misión es recuperar su dinero, entonces vea las formas: a lo mejor le devuelven su dinero por partes. En tal caso, debe plantear las fechas y en esas fechas usted debe ser puntual acercándose. Una fecha es un día, un mes, un año. No vale eso de: “el n de semana te pago.” “el otro mes.” “cuando me paguen.” Esas son generalidades.
  3. Hágale saber al deudor cómo ese dinero le está afectando a usted. “Carlos, si no necesitara ese dinero yo me olvidaría de esto. La verdad me incomoda muchísimo tener que estar cobrándote, pero ese dinero es un dinero ya tiene un destino. Estoy quedando mal porque lo ayude a usted.”

Como decíamos al inicio del artículo, el dinero precisa mucho tino. El dinero es una buena forma de conocer a las personas porque saca lo mejor o lo peor de ellos. Muchos, por ejemplo, no solo no pagan, sino que se molestan cuando les cobran. Por es muy cierta aquella frase que dice: “Tu amigo al prestar, tu enemigo al cobrar.” Tengan mucho ojo con sus amistades. Usted debe rodearse de amigos como usted: con sus mismos valores. Y con su familia, usted debe ser firme: nunca permita que abusen de su confianza. Usted es su pariente, no su cajero automático. Así que, ante todo, respeto.

Gracias a Carlos Lancot

Comentarios

Latin Money

menú