Mentalidad Empresarial

Si no puedes con lo que tienes, no podrás con lo que quieres

Hay un pasaje bíblico que describe bien está lección: “Si en lo poco has sido fiel, sobre mucho te pondré”.

Un hombre se quejaba de lo difícil y complicada que era la vida. “Ay, Dios, Diosito… si de verdad me quieres, solo te pido un milloncito de dólares, con un milloncito me conformo y vivo feliz por siempre.”

La historia dice que Dios escuchó los lamentos de este pobre hombre y entonces le envió un millón. Un viejo terreno que el hombre tenía abandonado y por el cual nadie daba un céntimo, fue puesto en valor y su dueño recibió exactamente el millón que quería. Entonces empezó a darse la gran vida: pagó sus deudas, se fue a vivir una zona exclusiva, compró un auto, invirtió en un negocio del que no conocía nada pero que un amigo le recomendó. El punto es que el millón le duró 7 meses. Al cabo de ese periodo el hombre no tenía ni dinero, ni terreno, y encima se había endeudado. Estaba peor de lo que estaba antes de tener un millón.

Señores, el dinero no nos hace ricos. Un millón no te hace millonario. Lo único que hace la diferencia ES TU MENTALIDAD, tu preparación, tu capacidad.

¿Quieres más dinero? Mejora tu capacidad de producción.

¿Quieres más éxito? Mejora tu mentalidad.

Es momento de un cambio de perspectiva. Basta de quedarse en el lamento, culpando a Dios y a terceros. Dios no tiene la culpa de tu pobreza. Tus papás tampoco. El Gobierno menos. La suerte la haces tú…

Imagine que usted pide un millón de dólares. Todos los días mira al cielo y se pone como un limosnero a querer darle lástima a Dios. Y entonces Dios dice: “Pero si no puedes con tu sueldo… ¿cómo te voy a dar un millón?”

Imagine que usted pide una casa más grande, más bonita, más lujosa. Entonces Dios dice:

“¿Pero cómo te voy a dar una casa más grande si ni siquiera limpias tu habitación?
Imagina que vives quejándote porque tus ventas no aumentan. Entonces oras pidiendo más clientes. Y Dios dice: “Pero ¿cómo te voy a enviar más clientes si con los pocos que tienes vives renegando, te estresas y encima les quieres vender gato por liebre?”

Señores, hay un principio de éxito que dice: “Se te es añadido de acuerdo a tu capacidad.” Cuando por accidente o azar la vida te da más y tú no lo sabes aprovechar, la misma vida te lo quita. No te quejes, no lloriquees, no seas una víctima… empieza ahora. Mejora tu capacidad. Recuerde el sabio consejo que dice: “porque sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré.” Porque no es lo que tienes, es cómo manejas lo que tienes.

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Juan Carlos Atoche

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