Mentalidad Empresarial

Sigue estos 5 consejos para evitar la pereza en tu vida

La queja y pereza, traen pobreza.

Nos gusta postergar las cosas. El mundo no está dividido en dos categorías, como solemos creer. Por un lado, están los perezosos que intentan en vano dejar de postergar, y por el otro, los productivos que nunca se distraen.

Todos en algún momento hemos dejado un libro en nuestra mesita de noche durante varios meses y hemos prometido leerlo cuando tengamos tiempo.

Todos dijimos que algún día subiríamos un proyecto o que haríamos un viaje a un destino en particular sin hacer nada para que esto suceda.

Procrastinar está en nuestra naturaleza. Varios estudios, incluido el estudio de Ted O’Donoghue y Matthew Rabin Do it Now or Later, muestran que nuestro cerebro está programado para actuar de esta manera.

La dilación es a menudo sinónimo de ineficiencia y mala gestión de nuestro tiempo. Salimos en YouTube, nos desplazamos a las noticias de nuestras redes sociales, salimos a comprar golosinas, charlamos en Messenger para no tener que hacer nuestro trabajo.

Este es un problema porque nos lleva más tiempo alcanzar nuestros objetivos, insistimos innecesariamente, nos sentimos ansiosos, nos sentimos culpables y muchas veces terminamos lamentándonos.

Cuando procrastinamos, nuestro cerebro límbico se apodera de nuestra corteza prefrontal. Y cuando finalmente llegamos al trabajo es que nuestra corteza prefrontal domina. (Fuente: scienceabc)

Nuestro cerebro tiende naturalmente a posponer las cosas. La ciencia que actualizó esta operación hace unos años, también reveló diferentes formas de reprogramar nuestro cerebro y dejar de postergar.

Aquí hay 5 consejos a seguir para dejar atrás la dilación.

#1. UTILICE LA TÉCNICA DE LOS ACTIVADORES.

La ley de movimiento de Newton establece que un objeto en reposo tiende a permanecer en reposo mientras que un objeto en movimiento tiende a permanecer en movimiento. Sólo una fuerza externa puede cambiar su estado.

Esta ley, conocida en física, también se aplica a la dilación. Cuando demoramos, tendemos a permanecer en este estado y continuamos demorándonos, mientras que una vez que llegamos al trabajo, es mucho más fácil seguir trabajando y mantener la productividad.

Lo más difícil es pasar de un estado de dilación a un estado de acción.

Entonces, ¿cómo pasar de un estado a otro?

Como dijo Newton, solo una fuerza externa puede mover un objeto en reposo. En el caso de la dilación, esta fuerza externa se refiere a lo que se llama “activador”.

Un “activador” es una acción que requiere muy poco esfuerzo y nos ayuda a comenzar la actividad que se está retrasando. Esto es algo que normalmente podemos hacer en menos de 2 minutos.

Algunos ejemplos:

#1. Poner en sus zapatillas para correr, es un activador.

#2. Escribir las primeras 30 palabras de un artículo es un activador.

#3. Recoger un calcetín en el suelo es un activador para iniciar el almacenamiento.

#4. Escribir una línea de código es un activador para crear una aplicación completa.

En realidad, es una acción trivial y accesible que nos ayuda a comenzar una actividad o proyecto más grande. Esta es una de las mejores técnicas para dejar de postergar.

#2. DIVIDE TUS PROYECTOS EN TAREAS CORTAS.

“Un viaje de mil leguas siempre comienza con un primer paso” Lao Tzu

Cuando ves una pila gigante de tareas por delante, es natural querer posponer las cosas.

Para dejar de postergar, debemos cambiar nuestra percepción del trabajo a realizar.

En lugar de ver nuestra carga de trabajo como una pila monstruosa de tareas, tenemos que dividir nuestros proyectos en tareas más pequeñas y luego concentrarnos en una tarea a la vez.

Por ejemplo:

Si desea escribir un libro, simplemente divida su proyecto en bloques más pequeños creando varios pasos:

#1. Investigación.

#2. Escritura.

#3. Corrección.

#4. Publicación.

Al hacer este ejercicio, pasamos de un gran proyecto intimidante (escribir un libro) a algo mucho más pequeño y manejable. La descomposición de nuestros proyectos de esta manera hace que sea mucho más fácil llegar al trabajo.

#3. PONLE UNA FECHA LÍMITE A TUS PROYECTOS.

Las fechas límite son una forma poderosa de dejar de postergar, siempre que las defina bien.

Para que funcionen, debemos asegurarnos de que estén lo suficientemente cerca en el tiempo y de que tengan consecuencias inmediatas. Si nada te obliga a respetar una fecha, ¿por qué respetarla?

Para definir efectivamente los plazos debemos hacer lo siguiente:

#1. Traiga la fecha límite lo más cerca posible.

#2. Establecer penalizaciones en caso de retraso.

Para acercar la fecha límite, simplemente divida nuestro trabajo como vimos en la sugerencia anterior y asocie una fecha límite a cada tarea. Entonces, si la fecha límite final para escribir un libro es en 6 meses, pero la primera tarea para lograrlo es hoy, comenzaremos a trabajar hoy en el libro y no el día anterior para el día siguiente.

Por lo tanto, cerrar los plazos es simplemente definir los pasos intermedios de un proyecto asociándolos con una fecha para crear un sentido de urgencia.

Para las penalizaciones por demora, se recomienda asociarse con alguien (un socio responsable) que garantice que respetamos las fechas.

Es entonces una cuestión de comunicarle nuestro objetivo y nuestras fechas río arriba para luego definir con él las sanciones que uno desea establecer. Por ejemplo, puede dejar 100 dólares en efectivo si la fecha no se respeta. También podemos comprometernos a pagarle un restaurante si le entregamos un trabajo tardío.

La idea es infligir dolor para obligarnos a respetar nuestros plazos y no posponer las cosas.

#4. BLOQUEA TODO TIPO DE DISTRACCIÓN.

Hemos visto anteriormente que la razón por la que demoramos el trabajo se debe a la forma en que funciona nuestro cerebro. Nuestro sistema límbico está en constante búsqueda de distracciones.

Una notificación, un mensaje, una alerta, un video … es suficiente para descartarnos del trabajo que debemos hacer.

El problema es que las distracciones rara vez vienen solas. Podemos pensar que leer un mensaje simple en WhatsApp, por ejemplo, solo toma unos segundos y que no tiene ningún impacto en nuestra postergación. Solo que sin contar la reacción en cadena puede provocar una distracción.

Cualquier cosa puede comenzar con un simple mensaje. Consultamos lo que un amigo nos acaba de enviar en WhatsApp y luego notamos que su foto de perfil ha cambiado. Luego hacemos clic en él para verlo con más detalle. Vemos en la foto que parece haberse ido de vacaciones, así que vamos al perfil de Facebook para obtener más información. Una vez en Facebook, otro amigo viene a hablarnos para decirnos que esta famosa película de la que hemos estado hablando durante tanto tiempo finalmente se ha estrenado.

Como resultado, lo que se suponía que era un simple mensaje de consulta terminó con varias horas de distracción.

Para evitar la postergación de esta manera, es necesario bloquear las distracciones corrientes arriba para evitar desencadenar toda esta reacción en cadena.

La mejor manera de eliminarlas es utilizar una técnica milenaria: la meditación.

Al realizar sesiones regulares de meditación, podemos enfocarnos mejor, disciplinarnos y canalizar nuestros pensamientos, lo que lo convierte en una excelente herramienta para eliminar las distracciones.

#5. SER FIRMES EN EL CUMPLIMIENTO.

Cuando no comprendemos el objetivo que debemos alcanzar, las tareas no están claras o las etapas de nuestro proyecto no están bien definidas, nos enfrentamos a una dificultad adicional para llevar a cabo nuestro trabajo. Por lo tanto, es más probable que pongamos las cosas en reposo.

Para dejar de postergar, debemos hacer las cosas lo más simples y claras posible.

El método INTELIGENTE permite obtener claridad al hacer que nuestros objetivos sean más claros y específicos. Estos deben tener las siguientes 5 características:

#1. Ser específico: El objetivo debe ser concreto, objetivo y fácil de entender.

#2. Ser medible: Debemos establecer un nivel para alcanzar, una barra para cruzar.

#3. Ser ambicioso: Nuestro objetivo debe estimularnos, hacernos soñar, nos dará la energía para seguir adelante.

#4. Ser realista: El objetivo que nos fijamos debe ser realista para que creamos en un mínimo.

#5. Ser temporal: Temporal significa que nuestros objetivos deben ser limitados en el tiempo.

Al enriquecer nuestros objetivos, tareas y pasos con estas 5 características, seremos más claros acerca de lo que debemos lograr y, por lo tanto, es menos probable que usted procrastine.

Previous post

6 Consejos para iniciar un negocio con poco capital

Next post

Como entender la ley de la abundancia según Bob Proctor

Latin Money