Desarrollo Personal

Una cultura de escasez: Nos enseñan a cuidarnos, no a fortalecernos

Nuestra cultura tiende a la sospecha, a la desconfianza y a la suspicacia. La raíz de todo se encuentra en la escasez.

Nos enseñan a cuidarnos, pero no a fortalecernos… Si lo piensas, son enfoques diferentes: cuidarse vs fortalecerse.

Desde pequeños se nos dice: “no cuentes tus cosas a nadie.” “Cuídate de los envidiosos.” “No confíes ni en tu sombra.” “No esperes nada de nadie.” Si observas con atención, esas son expresiones que esconden sentimientos de inseguridad.

Esa es la cultura latina, una cultura de escasez. Aquí pesa la frase que dice: “Piensa mal y acertarás.”

Entonces sospechamos del éxito ajeno…

Desconfiamos de lo bueno…

Somos incrédulos…

Vamos por la vida deseando abundancia, pero desconfiamos de todo. Tendemos a ser mal pensados.

Un muchacho de apariencia normal caminaba de la mano con su novia, una chica que, a juzgar por el latino promedio, es un mujerón. Alta, blanca, misma modelo. Entonces los que estaban en la calle murmuraban: “Todo lo que hace la billetera.” “¿Tú crees que ella va a estar con él si no tuviese plata?” Nadie los conoce, nadie sabe realmente la historia de ellos, pero todos sospechan que ella está con el muchacho por la plata. Nadie dice: “debe ser inteligente.” Lo que quiero decir es que nuestra tendencia automática es a especular para el lado negativo, nunca para el positivo.

Pasa lo mismo si alguien es soltero y tiene cierta edad. Recientemente supe de un caso. En una reunión social, conversando de temas varios, a un señor le preguntan su edad.

40 años cumplidos. – dijo él.

¿Casado o soltero? – preguntó otra de las chicas del grupo.

Soltero, sin hijos y sin compromiso. – respondió él con una sonrisa pícara.

¡Soltero maduro, maricón seguro! – dijo alguien del grupo mientras los demás se reían…

Esto ilustra perfectamente el patrón mental que domina la cultura popular. Si quieres un cambio de raíz, observa tus pensamientos, tus palabras, tus reacciones. Si quieres abundancia, tienes que re- programarte para pensar bien. Eso está en las escrituras, que en dos pasajes lo dice extraordinariamente: #1 “de la abundancia del corazón habla la boca.” #2 “Quien habla del bien, del bien se nutre.”

Espera el bien,

Piensa bien,

Endereza tus pensamientos,

Camina confiado,

Piensa bien de ti y de los demás,

En lugar de “cuidarte”, HAZTE fuerte…

¡Pasa de la escasez a la abundancia!

Previous post

No me digas cuánto dinero ganas a fin de mes, dime cuánto dinero está trabajando para ti

Next post

Cuando te comparas, te insultas a ti mismo

Latin Money

Latin Money