Saltar al contenido

Versículos bíblicos que hablan sobre la riqueza y las finanzas

En la Biblia podemos encontrar muchos principios financieros que se encuentran en la Palabra de Dios para aconsejar y ayudar a mejorar su situación económica a muchas personas, que han sido casi apabullados, o destrozados por las desdichas del endeudamiento y la mala gestión del dinero.

Aquí tienes versículos bíblicos que cambiarán tus finanzas, léelas y medita acerca de ellas. Recuerda, Dios es riqueza, y como hijo eres heredero de sus riquezas.

Dios proveerá

Proverbios 10:22: «La bendición del Señor es un tesoro; nunca viene acompañada de tristeza».

2 Corintios 9:8: «Y Dios es poderoso como para que abunde en ustedes toda gracia, para que siempre y en toda circunstancia tengan todo lo necesario, y abunde en ustedes toda buena obra».

Filipenses 4:19: «Así que mi Dios suplirá todo lo que les falte, conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús».

Las ofrendas

Lucas 6:38: «Den, y se les dará una medida buena, incluso apretada, remecida y desbordante. Porque con la misma medida con que ustedes midan, serán medidos».

Proverbios 3:9-10: «Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de tus cosechas. Tus graneros se saturarán de trigo, y tus lagares rebosarán de vino».

Manda a no estar endeudado

Proverbios 22:7: «Los ricos son los amos de los pobres; los deudores son esclavos de los prestamistas».

Romanos 13:8: «No tengan deudas con nadie, aparte de la deuda de amarse unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley».

Sé responsable con tus finanzas

Proverbios 13:22: «Es bueno dejar herencia a los nietos; las riquezas del pecador las hereda el hombre justo».

Proverbios 21:20: «Riquezas y perfumes hay en la casa del sabio; en la casa del necio sólo hay despilfarro».

Lucas 16:11: «Porque si en el manejo de las riquezas injustas ustedes no son confiables, ¿quién podrá confiarles lo verdadero?».

La riqueza no es mala, malos son los que utilizan las riquezas para hacer daño.

Comentarios

Latin Money

menú